
Semanas atrás, leí una publicación que me quedó dando vueltas. El artículo La falacia de las telefonistas: ¿Quién ejecutará cuando la IA piense?, plantea algo que quienes trabajamos en recursos humanos no podemos ignorar, la IA no solo reemplaza la tarea, reemplaza también las líneas de escape que históricamente existían cuando una tarea desaparecía.
La pregunta que me hago desde mi rol en selección es más específica ¿qué está cambiando en nuestro campo, a qué velocidad, y qué es lo que ningún sistema puede hacer mejor que una persona con experiencia y criterio?
No estamos ante una tendencia emergente. La IA en selección ya es realidad operativa para la mayoría de las organizaciones. En 2025, el 43% de las organizaciones utilizó IA para tareas de RRHH, frente al 26% en 2024, casi el doble en un solo año. Truffle El 87% de las empresas reporta usar herramientas de IA en sus procesos de reclutamiento y el 93% de los reclutadores planea incrementar ese uso en 2026. DemandSage
Los beneficios son concretos: los equipos ahorran en promedio 4,5 horas semanales al automatizar tareas repetitivas Shortlistd y las empresas reportan entre 30 y 50% de reducción en el tiempo de contratación. Hirebee Números que, a primera vista, suenan como una buena noticia para todos.
Cuando algo avanza tan rápido, las consecuencias no deseadas no tardan en aparecer. El 72% de las organizaciones enfrenta dificultades con los requisitos de transparencia en el uso de IA para selección y el 66% tiene problemas para crear conjuntos de datos diversos que entrenen los modelos de manera equitativa. Second Talent
En términos concretos, un sistema entrenado con datos históricos puede reproducir y amplificar los sesgos de quienes contrataban antes. El 35% de los reclutadores teme que la IA excluya candidatos con habilidades únicas o trayectorias no convencionales. DemandSage Cuando automatizamos el filtro inicial sin criterio humano, podemos estar descartando exactamente al perfil que marcaría la diferencia.
La IA puede procesar miles de CVs por hora, detectar patrones e identificar coincidencias entre perfiles y requisitos. Todo eso es real y bienvenido. Pero hay dimensiones del proceso de selección que ningún algoritmo evalúa con precisión.
La motivación real detrás de una postulación no está en el CV. El fit cultural requiere lectura humana, conversación e intuición entrenada. El potencial no demostrado, la capacidad de crecimiento y la actitud ante el desafío son artesanía del reclutador, no fórmula. Y la forma en que una empresa trata a sus candidatos dice todo sobre cómo trata a sus empleados. Ese mensaje no lo puede transmitir un chatbot.
El gran aprendizaje del reporte de IA en selección 2025 de Insight Global es claro: aunque la IA mejora el proceso agilizando tareas y aportando información valiosa, es la experiencia del reclutador humano lo que garantiza que la tecnología se use de la manera más efectiva. Insight Global
En Converis tenemos una postura clara respecto a todo esto, la tecnología debe servir al criterio, no reemplazarlo. Llamamos a esto trabajar con el humano en el “loop”, asegurar que en cada etapa crítica del proceso haya una persona responsable de interpretar, decidir y cuidar.
Usamos herramientas que agilizan la búsqueda y el primer filtro. Pero el corazón de nuestro proceso, la conversación con el candidato, la lectura del contexto del cliente y la recomendación final, es profundamente humano. Siempre.
Volviendo a la pregunta de Reperger ¿quién ejecuta cuando la IA piensa? En selección de talento, la respuesta tiene matices importantes. La IA puede procesar y clasificar, pero la decisión sobre qué persona específica va a integrarse a un equipo específico sigue requiriendo criterio entrenado, contextualizado y con historia. Los roles que requieren construir confianza, leer contexto y tomar decisiones que impactan vidas reales no desaparecen. Se transforman. Y en Converis trabajamos todos los días para estar a la altura de esa transformación.
Para 2030, se proyecta que el 94% de los procesos de selección incorporará IA en algún nivel. Second Talent Eso no significa que el 94% de las decisiones las tomará una máquina. Significa que quienes trabajamos en talento tenemos que aprender a usar estas herramientas con inteligencia, criterio ético y conciencia de sus límites. Eso es lo que construimos. Y es lo que vale la pena defender.

Con más de 10 años de experiencia en gestión de personas María Laura es la Directora de Operaciones de Converis Group. Se especializa en desarrollo de talento, cultura organizacional y liderazgo, acompañando a empresas y equipos en procesos de crecimiento sostenido.
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